La Vida. Por Eduardo Hermann

La Vida. Por Eduardo Hermann

Crecí en el Barrio San Pedro, ubicado al norte de Canals. De familia humilde de trabajo, mi padre de oficio pintor, mi madre ama de casa y portera del Instituto del Profesorado de Canals. Soy el menor de tres hermanos, dos mujeres mayores que yo. Muchas horas compartidas con todos los chicos del barrio, calles de tierra, juegos, como fútbol, hoyo pelota, escondida, carnavales con balde y bombitas, a las bochas frente casa familia Márquez, salir a cazar palomas o pájaros con tramperas, de zapatillas flecha y juntábamos, vidrios, huesos y metales para juntar monedas para el fin de semana que se le vendía al Sr. Gaces.

Primaria en el José Hernández, siempre cargado de mucha felicidad, luego vino la Secundaria, Belisario Roldán, otra etapa de la vida, creo que la época de Secundaria es la mejor de todas las vivencias que nos dejan hermosos recuerdos.

Islas Malvinas

Llego el 1982, experiencia difícil si las hubo, Servicio Militar Obligatorio, destino Regimiento de Infantería 25 Sarmiento Chubut, por esas cosas de la vida fuimos destinados a viajar a Malvinas, había que recuperar las Islas usurpadas hace muchos años por los Ingleses. Una estadía de unos 25 días en las Islas, que por una lesión en mi rodilla derecha decidieron evacuarme, fui operado en el Hospital Militar de Comodoro Rivadavia, quedé internado un mes luego volví al Regimiento, al tiempo se terminó el conflicto y ahí lo triste del final de las guerras, las duras y crudas información de nuestros compañeros y jefes caídos en combate, difícil de asimilar. Con escasos 19 años, no sabíamos muy bien y no terminábamos de entender mucho, cómo se dice ahora no nos caía la ficha.

Pronto se van a cumplir 40 años de esa exigencia del año 1982, y las heridas siguen sangrando como el primer día. No sé si será que uno ya está grande y de lágrimas fáciles, pero hoy la vida me vuelve a poner a prueba, y en este caso, junto a mi señora Mary, tenemos que acompañar la batalla de nuestro hijo en una enfermedad, complicada y difícil. Acá estamos hombro a hombro junto a él, y no tengo dudas que la vamos a ganar, también contando con el acompañamiento y apoyo incondicional de toda la gente del pueblo de Canals, amigos y conocidos que te va entregando el transitar de vida misma, del fútbol, ciclismo y todo tipo de deportes por donde uno pudo aportar un pequeño granito de arena.

Por eso más allá de lo duro y difícil de estos momentos que nos toca enfrentar, simplemente decir Gracias a Dios, por seguir siempre acompañando y brindarme la vida que me tocó.

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