Edgar Bruno defendió las obras inclusivas de Canals y cuestiono el desconocimientos de las obras por parte de la oposición
Durante el tratamiento del proyecto de Plazas Inclusivas y Accesibles presentado por la oposición, el intendente de Canals, Edgar Bruno, defendió las obras realizadas por el municipio, cuestionó algunos aspectos de la iniciativa y planteó la necesidad de adaptar su aplicación a las posibilidades concretas de la localidad.
Cuando comenzó el tratamiento del Programa Municipal de Plazas Inclusivas y Accesibles, presentado por concejales de la oposición, Bruno participo del debate.
El debate había comenzado con diferentes observaciones sobre los alcances del proyecto, los costos, el mantenimiento de los espacios públicos y la necesidad de contemplar distintas situaciones vinculadas con la discapacidad y los adultos mayores.
En ese contexto, el intendente defendió las acciones que ya se vienen realizando desde el municipio.
“En Canals ya hay juegos inclusivos”
Bruno cuestionó que el proyecto pareciera partir de la idea de que Canals no cuenta con infraestructura inclusiva.
Durante su exposición mencionó distintos espacios públicos donde, según detalló, el municipio ya incorporó juegos adaptados.
Entre ellos nombró el sector del barrio San Pedro, el parque ubicado en la zona del ferrocarril, el barrio Patria y el espacio del parque acuático.


Según explicó, algunos de estos lugares cuentan con hamacas inclusivas y otros juegos adaptados.
También reconoció que existen aspectos que pueden mejorarse y señaló especialmente la necesidad de prestar mayor atención a las rampas y a los caminos que permiten llegar hasta los juegos.
El intendente cuestionó el desconocimiento de las obras existentes
Uno de los momentos más fuertes de la intervención se produjo cuando Bruno planteó una pregunta a los concejales de la oposición sobre las plazas y parques de Canals.
El intendente quiso saber si habían recorrido los espacios públicos existentes y si conocían los juegos inclusivos que ya fueron instalados.
La situación generó un intercambio con los concejales, quienes señalaron que el debate debía desarrollarse dentro del cuerpo legislativo.
Bruno insistió en que el conocimiento de las obras existentes resulta fundamental antes de elaborar una nueva normativa.
En ese sentido, sostuvo que la nueva ordenanza puede ser una herramienta útil, pero consideró necesario partir de un diagnóstico real de lo que ya tiene la localidad.
“No lo pasaría en comisión”: la mirada de Bruno sobre el proyecto
En otro tramo de su intervención, el intendente manifestó que, en su opinión, no era necesario enviar el proyecto a comisión.
Consideró que se trata de una iniciativa que puede servir como marco para continuar incorporando elementos inclusivos, pero planteó reparos respecto de algunas obligaciones que establece.
Particularmente, cuestionó la posibilidad de establecer como obligación que determinadas instituciones se hagan cargo del cuidado de las plazas.
El rol de las instituciones debe ser voluntario
Uno de los puntos que Bruno consideró necesario revisar fue el programa denominado “Guardianes de la Plaza”.
El intendente expresó que no veía conveniente que el municipio pudiera designar instituciones para hacerse responsables de determinados espacios públicos.
En cambio, consideró más apropiado que la participación sea voluntaria.
La idea, explicó, podría permitir que escuelas, clubes, organizaciones sociales u otras instituciones colaboren cuando tengan interés y posibilidades de hacerlo, pero sin convertir esa colaboración en una obligación.
Finalmente, el texto fue modificado para establecer que las instituciones podrán participar voluntariamente.
También puso el foco en el IPE 355
Bruno planteó además reparos respecto de la incorporación del IPE 355 en la ordenanza.
El proyecto contemplaba la posibilidad de que la institución educativa participe en la fabricación de juegos y mobiliario inclusivo.
El intendente consideró que no era conveniente dejar establecida en una ordenanza una obligación o compromiso con una institución que depende de otras autoridades y con la cual todavía debía formalizarse un acuerdo.
Por ello, se modificó la redacción para que cualquier participación del IPE 355 quede sujeta a la celebración de los convenios correspondientes.
Costos y posibilidades reales
Otro de los aspectos señalados por Bruno fue la cuestión presupuestaria.
El intendente cuestionó que se pretenda establecer determinadas obligaciones sin contar previamente con un costo concreto de las intervenciones.
Explicó que algunas de las especificaciones técnicas planteadas en el proyecto —como determinados pisos, senderos y equipamientos— pueden representar inversiones importantes.
Por ese motivo, sostuvo que la aplicación debe contemplar las posibilidades económicas del municipio.
Una ordenanza para seguir avanzando
A pesar de sus críticas, Bruno dejó claro que no rechazaba la idea de avanzar en materia de inclusión.
Por el contrario, consideró que la ordenanza puede servir para continuar incorporando mejoras en los espacios públicos.
Su planteo fue que el municipio pueda seguir sumando juegos y elementos accesibles progresivamente, tomando en cuenta las características de cada plaza y los recursos disponibles.
En ese sentido, destacó que la localidad ya cuenta con algunos espacios inclusivos y que el desafío es continuar mejorándolos.
“Hoy aprendieron lo que habíamos hecho”
Hacia el final de la discusión, Bruno sostuvo que el debate permitió poner sobre la mesa las obras inclusivas que ya existen en Canals.
El intendente invitó a los concejales de la oposición a recorrer nuevamente los espacios públicos de la localidad para identificar qué elementos ya fueron incorporados y cuáles son las necesidades pendientes.
A su criterio, el nuevo marco normativo podría servir para ordenar y profundizar ese proceso.
El proyecto finalmente fue aprobado
Después de un extenso debate y de varias modificaciones, el Programa Municipal de Plazas Inclusivas y Accesibles fue aprobado por el Concejo Deliberante de Canals.
La iniciativa, presentada por la oposición, terminó incorporando cambios relacionados con el IPE 355, la participación voluntaria de las instituciones y la aplicación de los criterios de accesibilidad.
La discusión dejó planteadas dos miradas: por un lado, la necesidad de avanzar hacia una política integral de inclusión y, por otro, la importancia de reconocer las obras ya realizadas y establecer una implementación progresiva, acorde con las posibilidades económicas y operativas del municipio.
Para Canals, el próximo desafío será convertir la ordenanza aprobada en acciones concretas y sostenibles que permitan que los espacios públicos sean cada vez más accesibles para toda la comunidad.





