Condenaron a un exempleado de ANSES y a su pareja por una estafa de casi $44 millones en Leones y Bell Ville
La Justicia Federal de Córdoba impuso tres años de prisión condicional a Osvaldo Abel Acuña y Silvana Andrea Baudracco. La investigación comprobó 53 operaciones irregulares mediante las cuales cobraban por segunda vez jubilaciones y pensiones que ya habían sido abonadas a sus titulares.
Una condena por defraudación contra la administración pública
La Justicia Federal condenó a un exempleado de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) y a su pareja por una maniobra de defraudación que provocó un perjuicio económico de $43.910.883 al Estado nacional.
Los condenados son Osvaldo Abel Acuña, quien se desempeñaba en el organismo previsional, y Silvana Andrea Baudracco. Ambos recibieron penas de tres años de prisión de ejecución condicional, luego de que el Tribunal Oral Federal N.º 1 de Córdoba homologara un acuerdo de juicio abreviado.
La sentencia fue dictada el 29 de octubre de 2026 por la jueza María Noel Costa. Además de las penas de prisión, se establecieron multas de $90.000 para cada uno y distintas disposiciones complementarias.
Detectaron 53 operaciones irregulares en dos localidades
La investigación permitió identificar un total de 53 operaciones de repago indebidas: 27 correspondientes a la oficina de ANSES de Leones y otras 26 vinculadas con la dependencia de Bell Ville.
Las maniobras habrían comenzado en 2021, cuando Acuña trabajaba en la oficina de Leones. Posteriormente, el empleado fue trasladado a la sede de Bell Ville.
El caso salió a la luz a partir de una denuncia penal presentada en 2025 por la responsable de ANSES de Bell Ville ante el Ministerio Público Fiscal. A partir de allí se inició una investigación que permitió reconstruir el mecanismo utilizado para obtener los fondos.
Cómo funcionaba el mecanismo para cobrar jubilaciones dos veces
El procedimiento utilizado consistía en generar órdenes de repago de jubilaciones y pensiones que ya habían sido cobradas por sus legítimos beneficiarios.
En condiciones normales, el sistema de repago permite que una persona pueda volver a percibir un haber que no retiró oportunamente. Sin embargo, según se determinó en la causa, ese mecanismo fue utilizado para generar nuevos pagos de prestaciones que ya habían sido abonadas.
Para concretar las operaciones, Acuña habría utilizado claves informáticas de otros empleados, sellos y firmas falsificadas de superiores, con el objetivo de autorizar las órdenes de pago y registrar a los acusados como apoderados de los supuestos beneficiarios.
Una vez generadas las órdenes, ambos concurrían a sucursales del Banco Nación para retirar el dinero por ventanilla.
El acceso a las claves de otros empleados
Uno de los aspectos que surgieron durante la investigación fue la manera en que Acuña habría conseguido acceder a las claves de sus compañeros.
El exempleado cumplía funciones como referente informático y, entre sus tareas, asistía a otros trabajadores cuando tenían inconvenientes para recuperar o desbloquear sus contraseñas.
De acuerdo con la reconstrucción de los hechos, esa función le habría permitido obtener accesos que posteriormente fueron utilizados para concretar las operaciones.
En Bell Ville, los registros informáticos permitieron establecer que algunas órdenes de repago eran generadas desde su computadora antes de que llegara el resto del personal, aprovechando que tenía las llaves de la oficina.
En el caso de Leones, no pudo establecerse con precisión desde qué equipo se habían realizado las operaciones.
El reconocimiento de los hechos y las disculpas
Otro elemento incorporado a la investigación fueron mensajes de WhatsApp enviados por Baudracco a una compañera de trabajo de Acuña, en los que pedía disculpas por lo sucedido y hacía referencia a las dificultades económicas que atravesaba la pareja.
Según la información difundida por el periodista Federico Noguera, de La Voz del Interior, Acuña terminó reconociendo la maniobra ante sus superiores y pidió disculpas.
Durante el procedimiento de juicio abreviado, ambos acusados admitieron su participación en los hechos, lo que permitió avanzar hacia una resolución judicial sin la realización de un juicio oral tradicional.
Qué penas recibieron los condenados
La jueza María Noel Costa impuso a ambos acusados tres años de prisión de ejecución condicional por los delitos vinculados con la defraudación contra la administración pública y la falsificación o utilización de documentación pública falsa.
En el caso de Acuña, la sentencia también estableció una inhabilitación especial perpetua y el decomiso de $100.000 y un sello. Ambos recibieron multas de $90.000 y quedaron sujetos a reglas de conducta durante el período de condena.
La prisión condicional significa que no deberán cumplir inicialmente la pena en una cárcel, siempre que respeten las condiciones impuestas por la Justicia.
Un caso que involucra a dos oficinas de ANSES de la región
El episodio dejó al descubierto una operatoria que se habría extendido durante varios años y que involucró a las dependencias de ANSES de Leones y Bell Ville.
La causa también puso el foco en los controles internos de los sistemas informáticos del organismo previsional y en los mecanismos de autorización de pagos, especialmente cuando se trata de prestaciones destinadas a jubilados y pensionados.
El perjuicio económico establecido en la causa asciende a $43.910.883, como consecuencia de 53 operaciones irregulares que permitieron retirar fondos públicos correspondientes a prestaciones que ya habían sido abonadas.









