Sí la gran prevención de las enfermedades es lavarse las manos en este país nunca se enfermaría nadie. Proteger al que te va a cuidar, de eso se trata. Y no comer murcielago por lo menos por estos días.

Vivir solo cuesta vida dice el poeta, que seamos humildes con las palabras, que el mundo no empezó con gente hablando, empezó con un abrazo. Admiro los que hacen la cultura sin llenarse la boca, haciendo, creando, el arte salva.

Hay una canción que siempre llevo en mi mochila de que la escuche, dice: “tengo que encontrar un nuevo sol y salir del interior” de Aerosol, unos versos que te inspiran a buscar, a tener esos sueños de devorarte rutas alimentando la mirada. Las canciones salvan.

Hoy cumple años el Sanguinario, uno de los Giuliani, grandes jugadores de fútbol, nacidos en La Construcción, ese equipazo del Barrio Sur de camiseta roja. Cumplimos el mismo día, por esas cosas de la vida, y un rato antes de cerrar esta columna me pregunta ¿Dóndé llueve? Es una palabra que me acompaña, un amigo escribio: “Llueve y alguien está diciendo que llueve, si me equivoco contradiganme con amor porque con amor digo”, esa es la idea de la empatía.

Y pienso en los oficios, como el de Claudio Giuliani, molinero, una de esas maravillas que aún enorgullecen a Canals. Cuando vaya quedamos en subir a uno de sus molinos, y contemplar, y hablar de fútbol y de lo que fuimos. Y esperar que aparezca el nuevo sol.

Hasta la próxima. 

Por Ivan Ferreyra.

Dejá tu comentario