El operativo se realizó sobre la Ruta Provincial N° 11. Todos los ocupantes de la camioneta dieron positivo en el test de alcoholemia y tres quedaron imputados por el robo de un cartel en una estación de servicio.
Persecución, alcoholemia positiva y un robo que agravó la situación
Un grave episodio se registró en las últimas horas en Monte Maíz, donde personal policial logró interceptar una camioneta que circulaba de manera peligrosa por la Ruta Provincial N° 11, poniendo en riesgo la vida de terceros.
El hecho ocurrió durante la mañana del domingo 26 de abril, cuando efectivos de la Comisaría Distrito Monte Maíz fueron alertados sobre una camioneta Toyota Hilux blanca que se desplazaba de oeste a este realizando maniobras temerarias, cruzándose de carril de forma constante.
Todos los ocupantes estaban alcoholizados
Tras un operativo cerrojo, el vehículo fue detenido a la altura del kilómetro 218. En su interior viajaban cinco jóvenes, de entre 18 y 23 años, todos oriundos de Pascanas. Según informaron fuentes policiales, al momento de la identificación los ocupantes presentaban signos evidentes de haber consumido alcohol.
Con la colaboración de Policía Caminera, se les practicó el test de alcoholemia, el cual arrojó resultado positivo en todos los involucrados. Por este motivo, fueron trasladados a sede policial junto con el secuestro del vehículo, en el marco de infracciones al Código de Convivencia Ciudadana por conducción peligrosa y en estado de ebriedad.
Descubren un robo y hay tres imputados
La situación se agravó aún más cuando, ya en la dependencia policial, se iniciaron actuaciones sumariales por un hecho delictivo. Tres de los jóvenes fueron imputados por el robo de un cartel de “Estacionamiento” sustraído de una estación de servicio YPF en la localidad de Justiniano Posse.
El elemento robado era transportado en la caja de la camioneta al momento del procedimiento, lo que permitió vincular directamente a los involucrados con el hecho.
Tras las diligencias correspondientes, los tres imputados fueron trasladados a la alcaidía de Bell Ville, quedando a disposición de la Fiscalía de Instrucción. En tanto, los otros dos jóvenes recuperaron la libertad por disposición de la jueza de paz local, una vez finalizadas las actuaciones contravencionales.
El caso generó preocupación por la combinación de alcohol, conducción peligrosa y delito, un cóctel que pudo haber tenido consecuencias mucho más graves en la ruta.









