La provincia de Córdoba era, hasta hace tan solo horas, la única en todo el país que no preveía una fecha conmemorativa en su calendario.

El miércoles 11 de marzo, en horas de la tarde la Unicameral cordobesa aprobó el proyecto originariamente presentado por los legisladores Oscar González, Julieta Rinaldi, Carolina Basualdo y Francisco Fortuna y que planteaba, entre otros, la creación de una comisión de expertos encargada de la organización e implementación de acciones, la cual trabajará ad honorem.

Este proyecto fue, antes de su aprobación, compatibilizado con el presentado por el Legislador Leonardo Limia, que proponía la institucionalización del 18 de marzo como “Día de la Declaración de la Autonomía de la Provincia de Córdoba” (art. 7, Ley 10.689).

Como inicio de su alocución Limia señaló que… “Sin fecha, no hay historia”… luego continuó exponiendo los fundamentos de esta iniciativa, señalando la significancia histórica, política y social que aquella fecha tuvo no solo para los primeros asambleístas cordobeses, sino también para las generaciones que con posterioridad habitaron y habitan este suelo.

Hablar de genuina “identidad” para nuestra provincia nos lleva inexorablemente a reflexionar acerca del federalismo, y es en este punto –y más allá de cualquier perspectiva ideológica desde donde se lo pretenda abordar- que no podemos omitir al Brigadier Juan Bautista Bustos, una figura hasta hace muy pocos años olvidada por la historia oficial y que desde la primera gestión del Gobernador Juan Schiaretti se ha decidido recuperar.

La provincia de Córdoba era, hasta hace tan solo horas, la única en todo el país que no preveía una fecha conmemorativa en su calendario.

Leonardo Limia, para el armado de la propuesta, contó con la colaboración y asesoramiento técnico de la Asociación Cordobesa de Relacionistas Públicos Profesionales (ACREP) y de la Red Argentina de Relaciones Públicas y Protocolo (REDARP) representada por Francisco Caligiuri, Cristian Baquero Lazcano, Carlos Mariano Escobar y Jonathan Correa, profesionales que hace varios años vienen contribuyendo activamente al fortalecimiento del federalismo local, fomentando la producción simbólica cordobesa.

Antecedentes y fundamentos históricos

Hace doscientos años, un 18 de marzo de 1820, nacía formalmente la provincia de Córdoba como ente autónomo.

El período iniciado a principios de 1820, y conocido con nombres como “Anarquía del año XX”, “de las Autonomías Provinciales”, “de Guerras Civiles” -entre otros- marcaría el comienzo de una etapa de grandes desencuentros agitados por guerras internas entre federales y unitarios (que se mantendrían hasta el año 1852) y fuertes convulsiones signadas por la amenaza de Portugal en primer término, más tarde Brasil, que pronto desembocaría en otra guerra, las batallas por la independencia en el norte (Tucumán, Salta y Jujuy) y en Chile (de donde San Martín se había resistido a regresar), la Sublevación o Motín de Arequito (Santa Fe), el levantamiento de la Liga de los Pueblos Libres –comandada por el caudillo oriental José Gervasio Artigas- contra el Directorio y finalmente la disolución de las autoridades nacionales tras la batalla de Cepeda (1° de febrero de 1820).

Las causas de todos estos acontecimientos pueden situarse en dos hechos concretos: la Constitución unitaria de 1819 y el famoso proyecto monárquico promovido y negociado por el Directorio  y el Congreso, que quedará frustrado por la resistencia de las facciones federales al mando de los caudillos provinciales.

Según desde el punto de vista que se lo visualice, todos estos hechos pudieron ser la causa de un “desorden generalizado” o bien el síntoma de un “período de cambio”. Y, mirado en retrospectiva, ese año (1820) será clave porque terminará definiendo la estructura del Estado y Gobierno de la Argentina que finalmente se adoptará para su futuro. Ese año 20 será el punto más álgido donde se produciría el grado de maduración de un proceso más amplio y generalizado en el que se fueron conformando de manera autónoma las provincias originarias.

La importancia de que Córdoba decidiera declararse autónoma, radica en que significó la autodeterminación del pueblo cordobés respecto al Poder Central y a las demás provincias unidas. Desde una perspectiva política y jurídica, implica el darse sus primeras instituciones, por las cuales ha de regirse sin la intervención de ningún otro poder. Desde ese momento, el pueblo de Córdoba comienza a gobernarse asimismo.

La Declaración de la Autonomía de la Provincia de Córdoba se materializa el 18 de marzo de 1820, cuando la Sala de Representantes –constituida a tal efecto- resolvió sentar las bases de la organización administrativa de nuestra provincia.

En aquel hecho histórico, fue el pueblo de Córdoba quien reasume su soberanía, a través de sus primeros asambleístas.

Por ello esta instancia que nos permite poner en valor al “18 de marzo” nos posibilitará recordar y revalorizar no solo al Brigadier General Juan Bautista Bustos, sino también a todos los hombres y mujeres, que dieron su vida por la Autonomía Provincial y que fueron generando a lo largo de estos la identidad de una provincia que nos cobija a todos y todas.

Declaración por el bicentenario de la creación de la legislatura provincial

En la misma sesión,  también iniciativa del legislador Leonardo Limia, se aprobó el Proyecto (D-23647/20) por el cual se declara la Adhesión y beneplácito por la conmemoración del bicentenario de creación de la “Legislatura de la Provincia de Córdoba”, acontecimiento histórico que se produjo el día 18 de marzo de 1820.

El 15 de febrero de 1820 y por mandato del gobernador interino de Córdoba, José Javier Díaz, se dispuso la reunión de la “Sala de Representantes de la Provincia” a efectos de abordar tres cuestiones fundamentales para la vida institucional de Córdoba: “la elección del primer jefe de la provincia, en cuyo nombramiento debe tener parte toda ella; la declaración pública y solemne de su independencia provincial; y en consecuencia para el nombramiento de personas de juicio, probidad, y luces que hayan de componer la Legislatura o Asamblea Constituyente de la Provincia, cuya formación es tan necesaria, y aún todo el alma del nuevo sistema de gobierno que se trata de establecer, porque ella es la que nos ha de dar las leyes fundamentales del gobierno económico y particular de la Provincia y todas las demás que abraza y compone el administración pública”. Finalmente el 18 de marzo quedó instalada, en la ciudad de Córdoba, la Sala de Representantes, integrada por cuatro diputados de la Capital, uno de Villa del Rosario, uno de La Carlota y uno de Río Cuarto, así como uno por cada uno de los siguientes curatos: Río Tercero Abajo, Río Tercero Arriba, Pocho, Tulumba, Río Seco, Santa Rosa, Calamuchita, Ischilín, San Javier y Anejos. Empero, ni La Carlota ni San Javier tuvieron finalment

Dejá tu comentario