Edmundo Tito Nolter. Un maestro

La columna de domingo de Iván Ferreyra.

Hoy una vez más regamos la memoria de un gran amigo mío, El alemán, Titex como nos gustaba llamarlo con cariño, él leyó lo que alguna vez le escribí en vida, él estuvo siempre detrás del alambrado de Canalense alentando como nadie. Qué personas como él me hayan valorado vale más que mil premios, esas cosas que no se compran en ningún lado.

Él es la experiencia de aquellos maestros que, durante décadas, dedicaron su vida a este oficio singular que se transmite de persona a persona no será un obstáculo menor, el presente de la imprenta tipográfica, un oficio que está en peligro de extinción.

Impacta contemplar la pasión y seriedad con la que libran una lucha desigual contra la vorágine tecnológica, pero con un objetivo más romántico e impactante aún: el intento inclaudicable de resistir al paso del tiempo. Siempre sentí amor por la palabra impresa, observando cómo imprimían en una minerva.

Viví la transformación de la imprenta tipografía al offset y vi cómo se vendían todas esas letras de plomo a precio de chatarra y las letras de madera, muchas de ellas talladas a mano, que deben haber sido usadas para hacer asado. Todavía recuerdo el día en que mudamos la imprenta Nolter & Tonso a la casa del Osvaldo Aguado, me tocó ayudar a mi tío Chicato en esa gesta. Mover esas máquinas.

Por eso a veces cuando se preguntan por qué uno hace lo que hace, porque la historia me puso en esos lugares, cerca de estos ejemplos como el Tito, que han hecho grande Canals. Tito querido, amigo de mi abuelo, el de la sangre verde, el de la sonrisa que abraza. Me enorgullezco de ser tu amigo. 

Advertisements

Balancear LabordeCooperativa Canals

Dejá tu comentario